El ácido hialurónico es un componente fundamental de la matriz extracelular de nuestra piel que se va perdiendo con la edad, las hormonas y la exposición al sol.

El ácido hialurónico tiene una función importante en la protección de la superficie vesical ya que forma parte del tejido de la mucosa de la vejiga.

El ácido hialurónico contribuye a la mejora de las pacientes con síndrome de vejiga dolorosa asociado a cistitis intersticial.

 

¿En qué consiste el tratamiento?

El tratamiento de instilaciones de ácido hialurónico consiste en introducir el líquido a través de una sonda en la vejiga de la paciente. Se trata de un tratamiento indoloro.